Sara, esposa de Abraham



Nombre de nacimiento-- Sarai
Nacimiento-- 1732 a. C. Ur, Caldea - Mesopotamia
Fallecimiento-- 1605 a. C. (127 años) Hebrón, según la tradición.
Sepultura-- Hebrón
Religión Judaísmo
Familia
Padres- Taré
Cónyuge -Abraham
Hijos -Isaac
Información profesional
Cargos ocupados- Profeta
Información religiosa
Festividad 9 de octubre (festividad catòlica) - Santa Sara

Sara, o Saray (Gen.12,7), la primera esposa de Abraham, la que se rió cuando le anunciaron que iba a ser madre en su ancianidad
Sara: Significa simplemente «princesa». Es la versión internacional más conocida y extendida.Saray (o Sarai): Significa «mi princesa».

Gen. 12-7 Entonces el Señor se apareció a Abrahamy le dijo: "Yo daré esta tierra a tu descendencia". Allí Abraham erigió un altar al Señor, que se le había aparecido.
Génesis 17:15-17
15 Dijo también Dios a Abraham: «A Saray, tu esposa, ya no la llamarás Saray, sino que su nombre será Sara.16 Yo la bendeciré y te daré un hijo de ella; la bendeciré, y llegará a ser madre de naciones; de ella saldrán reyes de pueblos».17 Abraham cayó rostro en tierra, y se rió, pensando en su corazón: «¿A un hombre de cien años le va a nacer un hijo, y Sara, a sus noventa años, va a dar a luz?».
En este pasaje, Dios instituye el nombre de Sara (que significa "princesa") y sella la promesa de descendencia. La risa de Abraham no representa una burla, sino el asombro y la incredulidad humana frente a la magnitud del milagro que Dios estaba a punto de cumplir.

La Iglesia Católica venera a Sara como una figura fundamental, la primera matriarca del pueblo de Dios. Su historia se encuentra en el Libro del Génesis y es reconocida por su fe, el milagro de dar a luz a Isaac a sus 90 años y su rol en la historia de la salvación.

¿Qué enseña el Catolicismo sobre ella?
Ejemplo de obediencia:
El Nuevo Testamento (en las cartas de San Pedro y San Pablo) destaca a Sara como un modelo de obediencia, virtud y fe para los creyentes. La promesa divina: Aunque al principio dudó y se rió al escuchar que tendría un hijo en su vejez, su historia representa cómo Dios cumple sus promesas superando los límites humanos
Madre del pueblo elegido: 
El profeta Isaías se refiere a ella como "la madre del pueblo escogido", y es vista como un pilar en la genealogía que conduce a Cristo.
En un contexto histórico, Sara y Abraham vivieron siglos antes del surgimiento del catolicismo, por lo que su creencia era la fe monoteísta primitiva en el Dios de Israel.

Fue la esposa de Abraham y también su hermanastra (Gén. 12,15; 20,2).
15 y los oficiales de la corte, que también la vieron, la elogiaron ante el Faraón. Entonces fue llevada al palacio del Faraón. 18 El Faraón llamó a Abraham y le dijo: "¿Qué me has hecho? ¿Por qué no me advertiste que era tu mujer? 19 ¿Por qué dijiste que era tu hermana, dando lugar a que yo la tomara por esposa? Ahí tienes a tu mujer: tómala y vete".
2 decía de Sara, su esposa: "Es mi hermana". Entonces Abimélec, el rey de Guerar, mandó que le llevaran a Sara.
No encontramos otro relato sobre su parentesco. Cuando Abraham va a Egipto debido a la hambruna, induce a Sara, quien aun a los sesenta y cinco años de edad era hermosa, a que dijera que era su hermana, tras lo cual ella es tomada para esposa del Rey de Egipto, quien, sin embargo, la devuelve después de una amonestación divina (Gén. 12).

En un relato distinto (Gén. 20), ella es tomada en condiciones similares por Abimélek, rey de Guerar, y devuelta igualmente a Abraham por una intervención divina.

Después de haber sido estéril hasta los noventa años de edad, Sara, en cumplimiento de la promesa Divina, da a luz a Isaac (Gén. 21,1-7).
21 1 El Señor visitó a Sara como lo había dicho, y obró con ella conforme a su promesa.
2 En el momento anunciado por Dios, Sara concibió y dio un hijo a , que ya era anciano.
3 Cuando nació el niño que le dio Sara, le puso el nombre de Isaac.
4 circuncidó a su hijo Isaac a los ocho días, como Dios se lo había ordenado.
5 tenía entonces cien años de edad.
6 Sara dijo: "Dios me ha dado motivo para reír, y todos los que se enteren reirán conmigo".
7 Y añadió: "¡Quién le hubiera dicho a Sara que amamantaría hijos! Porque yo le di un hijo en su vejez".
Más tarde la encontramos, debido a su envidia, maltratando a su sierva Agar la egipcia, quien le había dado un hijo a Abraham, y finalmente lo obliga a echar a la esclava y a su hijo Ismael (Gén. 21).

La expulsión de Agar y de Ismael

9 Sara vio que el hijo de Agar, la egipcia, jugaba con su hijo Isaac.
10 Entonces dijo a : "Echa a esa esclava y a su hijo, porque el hijo de esa esclava no va a compartir la herencia con mi hijo Isaac"
Sara vivió hasta la edad de ciento veintisiete años, y al morir fue sepultada en la cueva de Makpelá en Hebrón (Gén. 23).
La tumba de los Patriarcas
23 1 Sara vivió ciento veintisiete años, 2 y murió en Quiriat Arbá –actualmente Hebrón– en la tierra de Canaán. estuvo de duelo por Sara y lloró su muerte.
17 De este modo, el campo de Efrón en Macpelá, frente a Mamré –el campo con la caverna y todos los árboles que estaban dentro de sus límites– pasó a ser
18 propiedad de Abraham, teniendo por testigos a todos los descendientes de Het que pasaban por la puerta de la ciudad.
19 Luego enterró a Sara en la caverna del campo de Macpelá, frente a Mamré, en el país de Canaán.
20 Así adquirió a los descendientes de Het el campo y la caverna que hay en él, para tenerlo como sepulcro familiar.
Isaías 51,2 se refiere a Sara como la madre del pueblo escogido.
2 fíjense en su padre Abraham
y en Sara, que los dio a luz:
cuando él era uno solo, yo lo llamé,
lo bendije y lo multipliqué.
San Pedro alaba su sumisión a su esposo (1 Ped. 3,6).
1 Pedro 3
1.Igualmente solidarias, las mujeres, obedezcan a sus maridos. Si alguno de ellos se opone a la Palabra, será derrotado por la conducta de sus mujeres mejor que por las palabras.
2.Bastará con ver tu manera de ser responsable y sin reproches.
3.No te preocupes tanto por tener peinados elaborados, collares de oro y vestidos lujosos, todas cosas externas,
4.Una campana que irradia desde lo más profundo del corazón, una belleza que no se puede perder, es decir, un espíritu apacible y sereno. Por eso eres tan valiosa ante Dios.
5.De esta manera, las santas mujeres que esperaban a Dios y obedecían a sus maridos se adornaban en otras ocasiones.
6.Así que Sara obedeció a Abrahán, quien la llamó señor. Seremos hijas de Sara si trabajamos bien sin tener miedo de nada.
Otras referencias del Nuevo Testamento respecto a Sara se encuentran en Rom. 4,19; 9,9; Gál. 4,22-23; y Heb. 11,11.

Fuente: Driscoll, James F. "Sara." The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912.